‘Drones’, las últimas armas contra los mosquitos

Nuestra capacidad de fumigar a los adultos se está reduciendo, dijo. Tenemos que mejorar la precisión para matarlos en la etapa larval. Novedosa idea
El Nuevo Herald | Agosto 26 de 2013
CURTIS MORGAN
Cmorgan@MiamiHerald.com
CURTIS MORGAN The Miami Herald

El avión no tripulado, un arma poderosa pero controversial contra el terrorismo, está a punto de emprenderla contra un nuevo y aparentemente inagotable enemigo: el mosquito de los pantanos de sal negra.

Buscando una ventaja de alta tecnología en la lucha diaria para hacer retroceder a los enjambres, el Distrito de Control de Mosquitos de los Cayos de la Florida comenzará el lunes a probar un avión no tripulado de nueva generación desarrollado por una pequeña compañía de robótica de Gainesville.

El avión no tripulado, de aproximadamente la mitad del tamaño de las águilas pescadoras que suelen bajar en picada sobre las aguas de los Cayos en busca de pesca, no estará equipado para rociar o destruir a los insectos. En vez de eso, funcionará provisto de una cámara térmica diseñada para revisar los macizos de manglares difíciles de acceder, que son criaderos del mosquito de los pantanos, el insecto nocivo más prolífico en la cadena de isletas.

Si el ojo del tamaño de un pájaro en el cielo puede detectar con precisión los criaderos de poca profundidad donde los mosquitos se transforman en pequeños gusanos larvales y en zumbantes chupadores de sangre en pocos días, esto podría ahorrar a quienes luchan contra los mosquitos tiempo, esfuerzo y dinero, dijo Michael Doyle, director ejecutivo del distrito.

“Nuestra gente en el terreno tiene que caminar una hora hasta un pantano y descubrir lo que hay ahí”, dijo. “Es difícil cubrir todos esos lugares al mismo tiempo. Si algo como esto pudiera permitirles establecer dónde está el agua, podríamos actuar mucho más rápido”.
Rapida evolucion

Independientemente de que el avión no tripulado demuestre ser o no un arma eficaz contra los mosquitos, la prueba pionera demuestra que los vehículos aéreos no tripulados (UAV, por sus siglas en inglés), están evolucionando rápidamente. Los llamados “drones” han revolucionado la guerra y han sido adoptadas por la policía, dando lugar a escabrosas interrogantes políticas y de privacidad aún no resueltas. Pero también se están empleando en una creciente variedad de usos comerciales y de investigación.

Han ayudado a seguir la pista de cazadores furtivos en Africa, a monitorear incendios forestales en California y a captar los gases que brotan de un volcán en Costa Rica. En los próximos años, investigadores de la Universidad de la Florida esperan poder enviar escuadrones de aviones no tripulados no más grandes que aviones de papel para recoger datos de los huracanes, de las plataformas de hielo o de otros lugares extremos donde los aviones tripulados podrían encontrarse en riesgo.

“Me habría reído hace dos años si me hubieran dicho que esto podría ayudar a controlar a los mosquitos”, dijo Derek Lyons, vicepresidente de ventas de Prioria Robotics, una empresa fundada por estudiantes de ingeniería y de negocios de UF, que construye el avión no tripulado Maveric, que se está probando en los Cayos. “Usted lo pone en manos de la gente y se convierte como en el iPhone. Usted no tiene ni idea de lo que las aplicaciones pueden hacer una vez que empieza”.

En los Cayos, la posible aplicación es ayudar en la mayor y más difícil operación para el control de los mosquitos en el estado.

Los mosquitos de los pantanos no son amenazas para la salud pública como el Aedes aegypti —un portador de la fiebre del dengue que se reproduce fácilmente en las áreas desarrolladas—, pero son la molestia más común, reproductores rápidos y furiosos que estallan con cada lluvia o cambio de las mareas que inunde los manglares. La clave para su control, dijo Doyle, es enviar los helicópteros del distrito a atacarlos en las zonas de cría con gránulos de bacterias que matan a las larvas en desarrollo antes de que puedan volar.

Doyle calculó que la táctica elimina alrededor del 80 por ciento de los mosquitos de los pantanos. Los que escapan son controlados por aspersión, pero, debido a las restricciones crecientes para proteger a las mariposas tropicales, que están desapareciendo, las zonas donde se aplica esa opción se están reduciendo, dijo.

“Nuestra capacidad de fumigar a los adultos se está reduciendo”, dijo. “Tenemos que mejorar la precisión para matarlos en la etapa larval”.
Novedosa idea

Doyle dijo que la idea de probar con un avión no tripulado vino de Patrick Kuhn, un mecánico de barrio y entusiasta de los aviones de control remoto, que había leído acerca de estas máquinas cada vez más inteligentes y versátiles.

El distrito se puso en contacto con Condor Aerial, una empresa de Carolina del Norte que se encarga de las ventas comerciales del Maveric, un avión no tripulado provisto de una cámara y construido originalmente para las fuerzas armadas que Prioria dice que ha sido utilizado por los equipos SEAL en el extranjero en exploración y vigilancia.

El avión no tripulado, alimentado por baterías, pesa 2.6 libras y tiene una envergadura de poco más de 2 pies. Se puede lanzar fácilmente con la mano como un avión de papel o, gracias a sus alas de tela metálica flexible, dispararse desde un tubo de transporte de seis pulgadas de diámetro. El avión no tripulado puede volar durante un máximo de 70 minutos en un diámetro de seis millas, navegando a unas 30 millas por hora, mientras su cámara giratoria trasmite vídeo en directo a una computadora portátil.

Parece que sería un juguete genial —pero los microprocesadores, sistemas de orientación y materiales exóticos incrementan su precio a $65,000, más o menos lo mismo que un Porsche Cayman S del 2013.

Fred Culbertson, presidente ejecutivo de Condor, dijo que un avión no tripulado es una ganga en comparación con el costo de funcionamiento y mantenimiento de un avión de tamaño completo y que debe estar bien adaptado a las necesidades del control de mosquitos.

“Se lo pueden poner en la espalda, caminar (con él) dentro del manglar, ponerlo a volar, ver donde están los estanques de agua y caminar directamente hacia ellos”, dijo Culbertson, que pilotará vuelos de prueba que se inician el lunes en el aeropuerto de Marathon. “Estamos hablando de mucho menos mano de obra, mucho menos gasto para volar y un equipo más pequeño para hacer el trabajo”’.

Doyle hizo hincapié en que el distrito no ha decidido sobre la compra de un avión no tripulado. Se pregunta si las cámaras de infrarrojos, que detectan las variaciones de temperatura, serán capaz de diferenciar los estanques de pocos centímetros de profundidad de los suelos empapados circundantes.

Culbertson reconoció que la caza de mosquitos será “una experiencia de aprendizaje” en ambos lados. “Pero creemos que una vez que nos pongamos a trabajar con ellos durante un par de días, es probable que podamos ajustar las cosas para hacer que funcionen”.

Mi opinión: (Máximo 1.000 caracteres)

(*) Si el mensaje excede el número máximo de caracteres será truncado automáticamente por el sistema.
Nombre - Obligatorio
Email - Obligatorio
Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de CARACOL1260
  • No está permitido registrar comentarios contrarios a las leyes de este país o injuriantes.
  • Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
  • Los mensajes aparecerán publicados en unos minutos.
© Caracol 1260 2100 SW Coral Way Suite 200 Miami, Fl - 33145 - (305) 285.1260 - 1 800 4411260 - Caracol 1260 es una empresa de Medición: