| Se despeja el panorama político en el Partido Demócrata El Senador Barrack Obama ganó por 14 puntos las primarias en Carolina del Norte; más del doble de lo que decían las encuestas. La Senadora Hillary Clinton apenas si pudo ganar 51 a 49 la primaria en Indiana. Ella esperaba ganar por siete o más puntos.
Ya es casi imposible que la Senadora Clinton pueda ganar la nominación de su partido sin una jugada de fuerza. Todo indica que el principio del fin está cerca.
La ventaja en el voto popular de Obama es insuperable. Ya la senadora de Nueva York no puede superarlo en delgados electos y los superdelegados ya tienen camino abierto para continuar marchando a declararse por Obama y darle la nominación al senador de Illinois.
A Clinton se le acaba el dinero. Después de anoche le va a ser difícil conseguir mucho más. Hoy canceló todas sus comparecencias programadas en las cadenas de televisión abiertas y por cable en los programas de la mañana. Tiene que pensar, meditar con su familia y con sus asesores.
Si son honestos le tienen que decir a la candidata que va a tener que retirarse de la contienda y cederle la victoria a Obama. Lo único que falta es saber la respuesta a dos preguntas:
¿Cuándo y en que forma lo hará la senadora? Y ¿Quién le pone el cascabel al gato?
Los Clinton no son fáciles y esta a punto de terminar la hegemonía que ellos han tenido sobre el Partido Demócrata. Eso es difícil de aceptar. Ella esta dispuesta a pelear hasta el final. ¿Quién la convence que todo eso se acabó?
Hay que ver si en las próximas horas sigue con las mismas ideas de seguir en contienda hasta las últimas consecuencias, o si se da cuenta que sus esperanzas en el 2008 no son posibles.
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