El terrible atropello comenzó cuando uno a uno, los jóvenes hijos de inmigrantes, que habían llegado a los Estados Unidos cuando eran pequeños, por elección de sus padres, comenzaron a darse cuenta que no podían estudiar en los Estados Unidos (la tierra que los vio crecer).
Digo atropello porque el mismo venía del gobierno estadounidense, ya que no se le puede llamar de otra manera a obstaculizar la esperanza de niños que se criaron en este país, sin conocer otro, diciéndoles que no pueden ir a la universidad o trabajar.
Entonces vinieron las quejas, y la falta de ley al respecto. Fue así como algunos legisladores pensaron en el Dream Act que ha sido el segundo debate más importante entre demócratas y republicanos. Después de una reforma migratoria, que ambos partidos en su momento se han negado a apoyar.
En el ultimo año el partido demócrata junto a algunos legisladores republicanos, (sin éxito), trataron de pasar el Dream Act (que permitiría a los jóvenes graduados de secundaria estadounidense siendo ilegales a que estudiaran en los Estados Unidos), luego recientemente apareció una nueva contra propuesta del Senador Marco Rubio que permitiría una versión similar pero modificada al antojo republicano con menos beneficios pero que cumpliría la necesidad de ese partido de ganar el voto hispano después de haber atropellado con comentarios y políticas hostiles nuestra etnia. (¿Recuerdan lo que ha dicho el gobernador Mitt Romney de los inmigrantes ilegales? Para satisfacer al tea party) La típica guerra de poder de ambos partidos que ha caracterizado al congreso de los últimos años, sin importarle a expensas de quien se haga la guerra, mientras no sea ha expensas de sus bolsillos.
El presidente Barack Obama ha emitido una orden ejecutiva haciendo efectivo inmediatamente que más de 800,000 jóvenes ilegales entre los 16 y los 30 años de edad, que se hayan graduado de la secundaria estadounidense y que lleven mas de cinco años en el país, obtengan permiso de trabajo y no sean deportados.
El talento y la capacidad de miles de jóvenes criados en los Estados Unidos, que son mas estadounidenses que muchos de los inmigrantes que llegan a este país buscando fortuna, merecen la oportunidad de aportar al país en el que crecieron. El único país que conocen. Esta es una nación de inmigrantes. Tanto John Mc Caine, como el Senador Kennedy como el ex Presidente Bush hablaron de reforma. En ese momento el Presidente Obama siempre lo ha sido.