Una vez más la solidaridad humana, las muestras de aprecio y caridad con los más necesitados se ha puesto a prueba con motivo del Día de Acción de Gracias, una celebración que siempre vale la pena valorar como se merece. Por las muestras de aprecio y consideración para quienes poco tienen pero también por las expresiones de gratitud que se pronuncian en las reuniones familiares, en las frases publicitarias, en los comentarios en torno a una fiesta que como sabemos tiene un significado particular para los anglos muy próximo a nuestras celebraciones navideñas, por la reunión de la familia, por el reencuentro de los amigos, por el espíritu solidario de las empresas, los patronos, los amigos, para compartir y disfrutar en armonía, con alegría, con reconocimiento por todas las cosas buenas que a diario nos da la vida.
Con la disculpa del sacrificio y consumo de pavos, y muy por encima de los apetitos esta la convocatoria a disfrutar en familia y amistad, a renovar las pautas que señalan los valores esenciales de la existencia. Día de Acción de Gracias que además sirve de apertura hacia la Navidad, esa sí , fiesta tradicional y grata a todos los hispanos que hemos crecido al pie de las creencias y la fe que inspira el nacimiento del Niño Dios.
Tiempo que también se mide materialmente en el movimiento comercial que por estos meses finales del año nos da un índice de la capacidad de consumo de los norteamericanos , del balance económico del año y de las perspectivas para el futuro. Terminemos de celebrar bien estas gratas fechas y preparémonos para una navidad y un fin de año colmado de buenos resultados.