Abusos, corrupción, trampas, en casi todos los frentes de la actividad pública, caracterizan la vida diaria de muchas municipalidades del sur de la Florida, pero especialmente en Miami y el Condado Dade por ser las áreas de mayor población y presupuesto. No es nada nuevo. Casi hemos perdido la capacidad de asombro ante tantas cosas sucias que ocurren. Porque no pasa día sin que algo podrido salga a la luz pública.
Ya es de dominio público que ostentamos varios indecorosos campeonatos, siendo el primero el fraude al Medicare, pero no se quedan atrás las conductas irresponsables y muchas veces delictivas de los políticos, las actuaciones oscuras de constructores que se llenan de dinero y en muchas obras aparecen luego daños considerables como está ocurriendo con el gran Centro de Bellas Artes –el Adrian Arsh Center- del Dowtown en donde la obra costo casi el doble de lo planeado y ahora resulta que se ha inundado parcialmente por fallas protuberantes en los drenajes, causando pérdidas millonarias que obviamente pagaremos los pobres contribuyentes. Lo mismo que ocurre a menor escala pero con perjuicios más dolorosos porque afecta a familias de escasos recursos, cuyas casas mal construidas, se están yendo a pique dejando en la calle a familias que confiaron sus escasos recursos a obtener una vivienda, entregando su confianza y sus escasos dineros a los constructores. Picaros condenables.
Y así, por donde miramos, salta la liebre de los delitos, la corrupción, las ofensas a la ciudadanía, las conductas inapropiadas, los malos manejos de los dineros públicos, las estafas y las trampas que contribuyen al deterioro de la calidad de vida y el orden que debe imperar en una sociedad. Si no fuera porque simultáneamente la ciudad nos brinda tantas satisfacciones en el orden material de sus atractivos, eventos, oportunidades y bellezas naturales, seguramente seriamos más drásticos en exigir el orden, condenar la corrupción y ser más vigilantes de las conductas de los gobernantes, los funcionarios, los políticos y la ciudadanía misma.