Los constantes avances tecnológicos en materia de comunicaciones interpersonales, han convertido en esclavos a millones de personas que andan como zombis por todas partes con sus asombrosos aparatos. Hombres, mujeres y niños, aun sacrificando sus presupuestos familiares, compiten y se sienten más que los demás, por poseer un ipod, un iphone, un ipad, un teléfono inteligente y que se yo que más aparatos que a muchos nos resultan extraños y difíciles de manejar, pero que ya hasta los niños andan embebidos en ellos, dejando las tareas, la disciplina, el orden e ingresando a un nuevo mundo en el que ya la gente no habla, no se trata personalmente, no conversa, no mira a los demás, porque sus sentidos están puestos solamente en los tales aparatos.
La gente camina absorta con ellos hablando o enviando mensajes de texto y se estrella en la calle con los postes o con los demás, se expone incluso a accidentes de tránsito que en muchas ocasiones han ocasionado muertos y heridos, por estar distraídos con los celulares. No estamos descubriendo nada obviamente y casi todos estamos envueltos en esta nueva oleada tecnológica que quien sabe a dónde nos llevara. Lo más preocupante radica en los niños que ya desde los tres años de edad los manejan, se dedican a los juegos que ofrecen y siempre están pidiendo a los padres que les compran más y más aparatos para no desactualizarse, para estar al día, a la moda, como sus demás compañeros. Obviamente el estudio queda en un plano lejano y de ahí su falta de preparación para avanzar en la escuela o el colegio.
Por lo que respecta a los mayores, nadie quiere quedarse atrás y malgastan el dinero que hace falta para otras necesidades urgentes, en estar al día con las ofertas que semana a semana cambian en un endemoniado mercadeo de las hábiles compañías de comunicación interpersonal que constantemente están innovando y creando ofreciendo nuevas opciones. Es la locura tecnológica que está transformando el comportamiento de la sociedad.