Es una vergüenza el cumulo de cosas negativas, sorprendentes que siguen ocurriendo en la Florida, pero especialmente aquí en el sur, en el Condado Miami Dade. Seguimos acumulando campeonatos repugnantes, reprobables, que desdicen enormemente de quienes aquí residimos. Con razón nos siguen llamando “república bananera” calificativo que define las conductas y actuaciones delictivas de quienes roban al Medicare y se hacen millonarios en perjuicio de la salud de miles de personas pero también de las autoridades que no logran controlar a esos delincuentes que nos otorgan uno de los campeonatos que nos distinguen, el de la corrupción, del cual no son ajenas las autoridades que constantemente caen en ofensas contra la sociedad.
Campeones en el robo de identidad. Miles de floridanos han caído en las garras de quienes utilizan este sistema para cometer toda clase de tropelías, la última de ellas contra los contribuyentes y el IRS que ha sido afectado –lo mismo que los ciudadanos- con enormes sumas de dinero. Campeones de la corrupción en general en agencias policiales, en administraciones públicas, en el robo, los homicidios, la violencia doméstica, la delincuencia juvenil, el tráfico y consumo de drogas.
Asusta y avergüenza realmente semejante panorama desolador que para completar, nos hace objeto de burla y desprestigio de toda la nación cuando terminado el proceso electoral sin mayor queja en el resto del país, aquí seguimos sin conocer los resultados y aun contando votos y boletas ausentes. Que horror!, que pena! Que vergüenza.